quería ansiosa un poco de vida. no creía en dios, por eso cuando el sol no aparecía, todo se tornaba un poco más agnóstico y difuso, más angustiante que de costumbre. el semblante risueño, los modos sensibles y amorosos desaparecían. todo se tornaba un poco más pantanoso que de costumbre.
exageraba, y le decía: "si no fuese por tus abrazos, yo ahora estaría muerta". y se lo creía.
